Mediante un comunicado de prensa, el gobierno de Wuhan señaló que los alumnos no estarán obligados a cubrirse nariz y boca con el tapabocas, mientras los campus se encuentren “en circunstancias normales”.

“No hace falta que los estudiantes se coloquen la mascarilla en las aulas. Sin embargo, tendrán que llevarla por si acaso”, puntualizó Wang Chifu, subdirector del Departamento de Educación de esa ciudad.

Todo el personal docente, por el contrario, deberá portar el tapabocas. Asimismo, las autoridades municipales han pedido a los padres de familia que informen inmediatamente a los centros educativos si sus hijos presentan síntomas del COVID-19.

El gobierno de Wuhan puntualizó que cuentan con un plan de enseñanza presencial, a distancia y mixta que se irá adaptando, según varíen las circunstancias sanitarias, después del comienzo de las clases.

Los diferentes colegios y guarderías de esa ciudad, que ha vuelto de a poco a la normalidad, seguirán sometiéndose durante los próximos meses a rigurosas inspecciones y desinfecciones periódicas.

Las autoridades, por último, aconsejaron evitar el transporte público para ir a los centros educativos –con el objetivo de minimizar el contacto humano– e insistieron en mantener la distancia social y el constante lavado de manos.