Desde que estos terribles hechos aterrorizaron al país del norte del continente, diferentes grupos de activistas y políticos demócratas volvieron a pedirle a Donald Trump que permita endurecer las leyes de armas, que facilitan tales tiroteos.

Pero, como era de esperarse, el mandatario sí condenó aquellos ataques, pero le echó la culpa a la migración, los videojuegos, las enfermedades mentales y la violencia en los medios de comunicación, recurriendo a las políticas tradicionales de los republicanos.

“Son la enfermedad mental y el odio son las que aprietan el gatillo, no la pistola”, defendió a las armas en su momento.

Y este discurso caló muy bien en las directivas de la tienda Walmart, el máximo vendedor minorista de armas en todo el mundo, donde ocurrió la masacre de El Paso.

De acuerdo con la cadena CCN, el único cambio que aplicaron luego de la muerte de más de 30 personas en esos tiroteos es sacar de exhibición los videojuegos violentos, aunque sí los venderán, al igual que todo los tipos de arman, desde simples pistolas hasta rifles de asalto.

La tienda también dejará de reproducir películas y programas violentos en televisores en su sección de electrónica, al igual que videos de caza en su sección deportiva, para “respetar” a sus clientes, quienes “están muy sensibles” luego de los hechos atroces, explica el mismo medio.

Esta nueva política se hizo viral, luego de que un usuario en Twitter publicara una foto del memorando a los empleados, en el cual informan estas nuevas medidas.

Trabajaremos por comprender los muchos problemas importantes que surgen en El Paso y Southaven, así como los que se han planteado en la discusión nacional más amplia sobre la violencia armada“, dijo Doug McMillon, CEO de Walmart, en ese comunicado.