Sánchez denunció que tuvo que tener a su hijo sin ayuda médica ni ayuda del personal carcelario y en condiciones sanitarias deplorables, pese a que había avisado varias veces de los dolores de parto, como lo muestran imágenes grabadas por las cámaras de seguridad de la cárcel.

Su abogada Mari Newman dijo que es “incomprensible” que se haya permitido que un bebé naciese “en una celda sucia, fría y dura” en vez de llevar a la madre al hospital o de proveerle atención médica en la cárcel.

Sánchez, de 27 años, enfrentaba cargos “relacionados con robo de identidad” por emitir un cheque de la cuenta de su hermana, pero fue liberada a los pocos días del parto y cuida actualmente de sus dos hijos.

La demanda, que se presentó después de que el Departamento del Alguacil de Denver, a cargo de la cárcel, desestimara una queja presentada por la exprisionera, afirma que Sánchez quedó “sin supervisión ni tratamiento médico”.

Señala que los enfermeros y alguaciles “cruelmente la dejaron sentir sola los dolores de parto durante horas“.

Sánchez había sido arrestada dos semanas antes del nacimiento cuando tenía 8 meses de embarazo.

La demanda, que también se presentó a nombre del bebé, sostiene que Sánchez pidió ayuda médica “por lo menos ocho veces” el día del nacimiento.

Con la demanda, dijo Newman, se busca “lograr una cierta medida de responsabilidad” por una experiencia “que podría haber sido evitada”.

A continuación el video. Imágenes sensibles, recomendamos discreción.