En su balance diario sobre la epidemia, la Comisión también dio cuenta de 73 nuevos decesos, incluidos 70 en la provincia de Hubei, donde se originó la enfermedad.

Wuhan, cuyo sistema de salud está desbordado, recibió el martes sus primeros enfermos en un nuevo hospital construido en diez días y que cuenta con 1.000 camas. Otro hospital de este tipo abrirá pronto sus puertas, mientas que otros ocho edificios estaban siendo transformados para recibir a enfermos.

Cerca de 200 casos se han confirmado fuera de China continental en una veintena de países y los territorios autónomos chinos, entre ellos Hong Kong, que registró el martes su primer muerto.

Tras la cuarentena en toda la ciudad de Wuhan y la provincia de Hubei, que afecta a unos 56 millones de personas, un número creciente de ciudades del este de China están imponiendo restricciones a los desplazamientos a decenas de millones de personas más.

La OMS pidió el miércoles 675 millones de dólares a la comunidad internacional y anunció el envío a 24 países de 500.000 mascarillas y 350.000 pares de guantes, así como 250.000 kits de detección del virus a más de 70 laboratorios del mundo entero.

En Estados Unidos se identificó un nuevo caso en el Estado de Wisconsin de un adulto que había esado en Pekín. Dos aviones militares brasileños partieron para repatriar a brasileños de Wuhan, y otros dos aviones estadounidenses repatriaron a nacionales del gigante chino y otros dos aparatos lo harán el viernes.

En Japón, 3.700 personas de decenas de nacionalidades quedaron en cuarentena 14 días en un crucero. El número de casos se duplicó el jueves, a 20, según medios de comunicación japoneses que citan a las autoridades sanitarias. Y en Hong Kong, los 1.800 pasajeros de otros crucero estaban retenidos.

Las autoridades hongkonesas cerraron la práctica totalidad de pasos fronterizos con el resto del país e impondrán a partir del sábado una cuarentena de dos semanas a todos los visitantes provenientes de China.

Las compañías estadounidense United y American Airlines anunciaron el miércoles la suspensión de los vuelos a Hong Kong tras haber cesado los de China continental, e Indonesia interrumpió los vuelos con China, bloqueando a miles de turistas chinos en Bali.