“La Sala Constitucional del TSJ decretó medida cautelar de tutela, consistente en suspender a la actual dirección nacional de esta organización”, manifestó este martes el órgano de control en un comunicado.

El tribunal, igualmente, le entregó los símbolos electorales del movimiento político a José Gregorio Noriega Figueroa –quien fue expulsado de este debido a que sus excompañeros lo acusaron de ser sobornado por el oficialismo– que ahora presidirá una junta directiva “ad hoc”.

Este nuevo comité, en el que también estarán Guillermo Luces y Lucila Pacheco (diputados que han manifestado en reiteradas ocasiones estar en contra de Leopoldo López y Juan Guaidó), “podrá utilizar el logo, emblemas y colores” del partido.

“A Voluntad Popular no la definen unos traidores impuestos por la dictadura, sino la memoria de nuestros hermanos caídos en la lucha, el sacrificio de los presos políticos y de quienes han debido ir al exilio”, afirmó López, fundador y líder de ese partido desde 2009, luego de conocer la decisión de la corte.

Guaidó, por su parte, se pronunció en su cuenta de oficial de Twitter, donde aseguró que la medida del TSJ es inválida. Asimismo, calificó al Supremo como el “brazo judicial de la dictadura de Nicolás Maduro“.

La decisión adoptada por el Tribunal Supremo de Justicia, vinculado al chavismo, sería otra clara maniobra ilegal del régimen para intentar ganar los comicios parlamentarios de este año y controlar la Asamblea Nacional, único ente de poder que maneja la oposición.