El mandatario aseguró que la cuarentena radical, que restringe la movilidad en toda Venezuela, será extendida hasta el próximo 4 de abril, es decir que las diferentes actividades de la Semana Santa quedarán restringidas y suspendidas.

“Debemos por un tiempo largo suspender esas celebraciones. Durante seis meses mantuvimos el control de la pandemia del COVID-19. Lastimosamente, eso ha cambiado”, manifestó el presidente en su alocución diaria.

Nicolás Maduro, adicionalmente, puntualizó que ha habido un “relajamiento” por parte de toda la ciudadanía con respecto a las medidas de bioseguridad. “Le perdieron el respeto y el temor al coronavirus“, agregó.

Aunque en un principio la idea era flexibilizar las restricciones, el mandatario decidió suprimir la nueva normalidad durante 15 días debido al considerable aumento en el número de contagios, registrando este sábado 1.161 infecciones.

El presidente venezolano, además, remarcó que esta medida también se debe a la propagación “con fuerza” de la variante brasileña que está presente en Caracas, Miranda y La Guaira, así como en el estado sureño de Bolívar, limítrofe con el gigante suramericano.

Maduro finalmente confirmó que el reinicio de las clases presenciales fue nuevamente aplazado. Asimismo, aprobó un plan para reforzar la investigación de los respectivos casos sospechosos en Venezuela.

Venezuela decreta nueva cuarentena estricta por segunda ola del COVID-19