La mujer, de profesión masajista profesional, alega que hay dolo por parte de sus vecinos, quienes –según ella– saben de sobra que cuando hacen asados la mujer que no come productos de origen animal no puede disfrutar de su jardín, recoge el portal LadBible.

El medio reporta que la batalla jurídica entre Carden y la familia vecina, compuesta por los padres y sus hijos, comenzó en el 2018, pero la corte ha rechazado la solicitud de Carden para un juicio por falta de evidencia, pues es difícil comprobar que haya dolo en hacer un asado en su propia casa, así el olor llegue a viviendas vecinas.

La vecina también está furiosa porque hay olor a humo de cigarrillo y mucho ruido por parte de los niños, que de acuerdo con la mujer, la perturban con el sonido de una pelota de baloncesto: “Ha sido devastador, ha sido un caos, ha sido perturbador… no he podido dormir”, reclama.

Ante lo extremo de la reacción de su vecina, el hombre de los asados, Toan Vu, optó por meter su estufa a la casa y les prohibió a sus hijos jugar con la pelota.

El medio revela que no contenta con demandar a Wu, la vecina vegana también tiene un conflicto con los vecinos del otro costado de su casa, aunque se desconocen los detalles exactos de la molestia.

Un vecino cuya identidad se mantuvo en reserva dijo de Carden: “Las demandas de la señora no son razonables y en verdad van en detrimento del derecho de otras personas de disfrutar de su propiedad de una forma aceptable”.