Debido a que hizo caso omiso a las diferentes advertencias y no se mudó de esa zona residencial, la mujer aseguró en una entrevista con la emisora Airedigital que los vecinos mataron a su perro y gato.

“Toda la vida los ayudé. Me llamaban a cualquier hora para que les tomara la presión y les colocara inyecciones. Siempre estuve dispuesta para ellos. Cuando empezó la cuarentena me encontré con un cartel diciéndome que me vaya porque los iba a infectar a todos”, contó Daniela.

La enfermera, que trabaja en un centro médico privado y atiende a pacientes con coronavirus, enfatizó que le tiraron carne con vidrio molido a los animales, lo que produjo que el can falleciera de inmediato, mientras que el felino agonizó durante todo un día.

De acuerdo con la trabajadora de la salud, uno de los vecinos que participó en el asesinato de sus mascotas aseguró que ya le habían pedido amablemente que se fuera del barrio, agregó en el espacio radial.

“Jamás me hubiera imaginado vivir algo así por mi profesión. Fue un dolor muy grande. Les deseo a todos que Dios los perdone porque eso no se hace” concluyó la mujer en la emisora.

La semana pasada, igualmente, otro enfermero fue golpeado brutalmente en la urbanización Colonia Nueva Esperanza, ubicada en la ciudad de Neuquén (Argentina), luego de haber superado el COVID-19.