De acuerdo con el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania, en el avión Antonov An-26 viajaban en total 27 personas, de las cuales siete eran oficiales y veinte estudiantes de la Universidad de la Fuerza Aérea.

“Se han encontrado 25 cuerpos en el lugar del siniestro. Una persona murió en el hospital y otra resultó herida y se encuentra hospitalizada en un centro médico”, manifestó la entidad en un comunicado.

El ministerio de Sanidad, igualmente, indicó que el único sobreviviente –quien no fue identificado– sufre una fuerte conmoción cerebral, pero su vida hasta el momento no corre ningún tipo de peligro.

Vladímir Zelenski, presidente ucraniano, expresó sus condolencias a las familias y a los amigos de las víctimas y anunció que una comisión estatal investigará el accidente, para “averiguar todas las circunstancias en las que se produjo esta catástrofe”.

El comandante de la tripulación que pilotaba el avión, según las indagaciones preliminares,  informó que uno de los motores se había averiado siete minutos antes del accidente y pidió un aterrizaje de emergencia, señaló el Servicio de Seguridad de ese país (SBU).

Varios líderes políticos internacionales, entre ellos el presidente polaco Andrzej Duda, el primer ministro canadiense Justin Trudeau y el jefe de la diplomacia de la Unión Europea Josep Borrell, manifestaron su solidaridad con Ucrania ante este inesperado accidente.