“Con el movimiento correcto, a Cuba le podría ir muy bien, podríamos hacer una apertura”, afirmó Trump en una entrevista con la cadena Fox Business, en la que también advirtió que EE.UU. endurecerá su posición contra la isla “si no salen de Venezuela”.

“Si las Tropas y Milicias Cubanas no cesan inmediatamente sus operaciones militares y de todo tipo con el objetivo de causar muerte y destrucción a la Constitución de Venezuela, se impondrá a la isla de Cuba un embargo completo, junto con sanciones del mayor nivel”, dijo.

El gobierno estadounidense cree que en Venezuela hay unos 25.000 cubanos que actúan supuestamente dentro de la estructura militar y de inteligencia, algo que Cuba ha desmentido al acusar a Washington de “mentir descaradamente”.

Según Washington, si Maduro sigue en el poder es gracias, en parte, a este apoyo de La Habana.

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En la misma entrevista, Trump calificó al gobernante venezolano como un “tipo duro” y reafirmó la tesis de su secretario de Estado, Mike Pompeo, de que Maduro estaba listo para abandonar el país pero que Moscú lo impidió.

Poco después de llegar al poder, Trump revirtió el histórico proceso de apertura entre Estados Unidos y Cuba que impulsó su predecesor, Barack Obama, junto al entonces presidente cubano, Raúl Castro, tras más de medio siglo de enemistad.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.