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Trump dijo en Davos que no tenía planeado hablar de Groenlandia, pero terminó discurriendo más de 15 minutos sobre el territorio semiautónomo danés que codicia anexionarse, al que se refirió como “un gran trozo de hielo”. Después, anunció el principio de un acuerdo marco sobre el territorio ártico tras una reunoón con el secretario general de la OTAN y afirmó que cancelaba los aranceles previstos para entrar en vigor el 1 de febrero a ocho países europeos.
Durante su intervención en Davos, el republicano sorprendió con referencias históricas a la Segunda Guerra Mundial, la toma de Dinamarca por las nazis y la defensa que brindó Estados Unidos a la colonia danesa en el Ártico. El discurso tiene alusiones a hechos históricos reales, aunque en ocasiones desfigurados o carentes de contexto.
Dinamarca fue invadida por las nazis el 9 de abril de 1940. Según Trump, “después de seis horas de lucha”, aunque en realidad fue una rendición para evitar pérdidas humanas. Fuentes históricas cifran en al rededor de 20 las bajas danesas durante la invasión nazi.
Mientras esto ocurría en Europa, los gobernadores groenlandeses Eske Brun y Aksel Svane declararon su territorio neutral e independiente, una decisión que sería insostenible en el tiempo.
Tras la toma de Dinamarca, el embajador danés en Washington, Henrik Kauffmann, en contravía a las órdenes de su gobierno ocupado, firma un acuerdo con el entonces presidente de Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt, para convertirse en un protectorado.
Este tratado permitió a EE. UU. construir bases para vigilar submarinos alemanes y las rutas transatlánticas, bajo una cooperación en defensa que continuó hasta 1945. En ese lapso Washington desplegó cerca de 6.000 soldados en un territorio de menos de 20.000 habitantes.
“Impedimos que nuestros enemigos ganaran un asentamiento en nuestro hemisferio”, subrayó este miércoles el republicano, que, 80 años después del fin de la Segunda Guerra Mundial, justifica su política expansionista basada en el temor a que Rusia o China se apoderen de Groenlandia.
La “devolución” de Groenlandia
“Después de la guerra, le devolvimos Groenlandia a Dinamarca. ¡Qué estúpidos fuimos a la hora de hacerlo!”, afirmó Trump este miércoles, sin precisar que el acuerdo firmado entre ambas administraciones mencionaba explícitamente el reconocimiento de Washington a la soberanía danesa de la isla y la naturaleza transitoria del protectorado.
Harry Truman tuvo que renunciar al control de la isla después de la Segunda Guerra Mundial, un proceso que estuvo marcado por múltiples reticencias de Washington para reconocer la soberanía danesa sobre el territorio ártico y para retirar sus tropas, un proceso que no terminó nunca.
De hecho, en 1946, EE. UU. hizo una oferta por $100 millones en oro para comprar Groenlandia –el equivalente a 1.500 millones de dólares actuales–, pero la administración danesa la rechazó. En 1953, la isla fue oficializo su entrada al Reino de Dinamarca y sus habitantes se convirtieron en ciudadanos daneses.
El hecho de que el protectorado estadounidense de Groenlandia fuera consensuado y preventivo –sumado a que Groenlandia nunca fue agredida durante la guerra–, cuando menos matiza la afirmación del presidente republicano al afirmar: “Luchamos por Dinamarca… Salvamos Groenlandia”.
“Desagradecidos”
Trump, que confundió Groenlandia con Islandia al menos cuatro veces en el discurso en Davos, aseguró que el soporte en defensa brindado a la isla ha sido mal pagado por Dinamarca. “¡Qué desagradecidos son ahora!”, opinó el republicano, pese a la colaboración que por décadas ha mantenido Groenlandia con Washington.
La alianza entre ambos países se oficializó el 27 de abril de 1951 con la firma de un acuerdo de gran trascendencia militar, que le permitió a Washington construir y operar bases militares en todo Groenlandia.
Con la alianza pactada, EE. UU. ganó una posición estratégica en el Ártico, mientras Groenlandia se aseguraba el respaldo en defensa de la OTAN.
Así, la isla funciona hasta hoy como un portaaviones natural estratégico que facilita el abastecimiento de combustible de aeronaves que cruzan de Norteamérica a Europa.
Gracias a este acuerdo, Estados Unidos instaló la Base Aérea de Thule –Renombrada Pituffik en 2023–, fundamental para el transcurso de la Guerra Fría, y operativa hasta hoy.
Dinamarca violó su política antinuclear al permitir a EE. UU. el almacenamiento de armas nucleares en Thule, un hecho que no se conoció hasta después de la caída de la URSS.
Al final de su soliloquio en Davos, Trump tranquilizó a muchos al afirmar que está buscando “negociaciones inmediatas para adquirir Groenlandia”. Por si no había quedado claro, insistió: “No usaré la fuerza”. Seguramente muchos líderes mundiales desearon que esa afirmación sea cierta.
*France 24 con medios locales
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