“¡James Comey mejor espera que no haya ‘cintas’ de nuestras conversaciones antes de que él comience a (hacer) filtraciones a la prensa!”, escribió Trump en una serie de ‘tuits’ matutinos en los que fustigó a sus críticos y a la prensa por sus reacciones al despido de Comey.

El presidente había indicado el jueves en una entrevista con la cadena NBC que había tenido dos conversaciones telefónicas y otra en una cena con Comey, durante las cuales le había preguntado si había una investigación contra él por una supuesta colusión con Rusia, lo que puede alimentar sospechas de injerencia o intimidación.

“Se lo pregunté” dijo Trump en entrevista con la NBC, en la que alude a dos conversaciones telefónicas.

“Le pregunté: Si es posible, ¿puede decirme si hay una investigación sobre mí? Y respondió que no había investigación sobre mí”, explicó el presidente, aludiendo a las investigaciones en curso sobre vínculos entre allegados de Trump y Rusia durante la campaña electoral de 2016.

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El FBI investiga desde el verano boreal pasado las injerencias rusas en la campaña presidencial de Estados Unidos de 2016, y sobre una eventual coordinación entre miembros del equipo de campaña de Trump y Rusia.

Trump provocó el martes un verdadero terremoto político al despedir a Comey alegando insatisfacción por la forma en que condujo una investigación sobre los correos electrónicos de Hillary Clinton cuando era secretaria de Estado.

Comey era también responsable de una de las varias investigaciones abiertas sobre las alegadas tentativas de Rusia de influenciar en las elecciones.

AFP

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.