De acuerdo con el diario The Guardian, lo que llevó a Shaikh, de 59 años de edad, a convertir su oficina en un centro médico fue la millonaria cuenta que recibió una vez superó el COVID-19, después de estar 20 días hospitalizado.

Shaikh quedó “horrorizado” con la cuenta médica de la clínica privada donde lo atendieron. “El costo del tratamiento en un hospital privado es enorme. ¿Cómo podrían los pobres pagar ese tratamiento? Así que decidí hacer algo y contribuir en la lucha contra el virus mortal”,expresó el empresario, citado por el mismo medio.

Shaikh, que vive en la ciudad de Surat, estado de Guyarat, recibió la aprobación y el apoyo de las autoridades locales para convertir sus oficinas, de unos 2.800 metros cuadrados, en un hospital gratuito para contagiados del coronavirus.

El gobierno de India paga al personal médico y proporciona los equipos y medicamentos, mientras que Shaikh compró las camas y la ropa de cama, además de asumir el costo de las facturas de servicios públicos, como agua y electricidad. Incluso, el lugar quedó habilitado con 10 camas UCI con ventiladores artificiales, detalla el rotativo británico.

Cualquier persona es admitida, independientemente de su casta, credo o religión”, aseguró Shaikh, quien agregó que una vez finalizada la pandemia quiere convertir esas instalaciones completamente en un hospital para los pobres de su ciudad.

India, el segundo país más poblado del mundo, es la tercera más afectada a nivel global por el COVID-19 con más de 1,5 millones de contagiados y casi 35.000 muertes relacionadas, de acuerdo con las cifras de la Universidad Johns Hopkins.