Ocho de los nueve miembros del consejo municipal de la icónica ciudad californiana se pronunciaron el martes a favor de la nueva legislación, que será votada formalmente la semana que viene y debería ser aprobada, reveló The New York Times.

El reconocimiento facial podría, además, “exacerbar la injusticia racial y amenazar nuestra capacidad de vivir sin la continua vigilancia del gobierno”. San Francisco es la primera ciudad de EE. UU. en implementar una iniciativa de este estilo.

La prohibición forma parte de una reglamentación más amplia para regular los sistemas de vigilancia y obligar a las agencias municipales que deseen utilizarlos a obtener previamente la autorización del consejo municipal.

“Será ilegal para cualquier departamento obtener, conservar, acceder o utilizar cualquier tecnología de reconocimiento facial o cualquier información obtenida con tecnología de reconocimiento facial”, reza uno de los párrafos de este extenso documento.

A diferencia de lo que ocurre en las calles, la prohibición no regirá en los aeropuertos de la ciudad ni en otras instalaciones reguladas por el gobierno federal de Estados Unidos.

San Francisco es un epicentro de la industria tecnológica estadounidense y alberga grandes compañías, como Facebook, Twitter, Uber y Google.

Los partidarios de la prohibición temen posibles errores de identificación facial así como la continua violación de la vida privada, mientras que sus defensores aseguran que puede reforzar la seguridad.

Stop Crime SF, una organización local, aseguró que el reconocimiento facial “puede ayudar a localizar a niños perdidos, a personas con demencia y a luchar contra el tráfico sexual”.

Por su parte, la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) dijo que el reconocimiento facial puede, al contrario, “ser usado de una manera pasiva que no requiere el conocimiento, el consentimiento o la participación del individuo”, destaca la agencia AFP.