A ese sector de la capital venezolana llegó Guaidó este martes muy temprano con el recién liberado Leopoldo López, a quien el presidente interino le otorgó el indulto, una orden que acataron los militares que lo custodiaban.

Ese grupo de uniformados, encabezados por Guaidó y López, se instaló con ellos en el puente del distribuidor de Altamira, y desde allí los dos líderes de la oposición comenzaron a invitar a los venezolanos a sumarse a la protesta.

Sin embargo, al mismo tiempo, Diosdado Cabello, el segundo al mando del régimen venezolano, convocó a todos los integrantes de la Fuerza Armada Venezolana y a los temidos colectivos armados (paramilitares) para que fueran hasta el palacio de Miraflores, “en defensa de la revolución y la democracia”.

Desde que Guaidó y López lanzaron su consigna, el puente en que se habían ubicado recibió las descargas, primero, de gases lacrimógenos, que fueron repelidos por los militares que los acompañaban, y después se escucharon ráfagas de fusil, sin que hasta esta mañana se supiera con exactitud quién las disparó.

En medio de la confusa situación, trascendió que una persona resultó herida, por causas todavía desconocidas, frente a la base militar de La Carlota.

La expectativa por lo que pueda pasar en la capital venezolana este martes es creciente, pues, aunque tímidamente, varias personas se comenzaron a sumar a los marchantes que se dirigen hacia La Carlota para respaldar a Guaidó y López.

Pero la tensión es mayor si se tiene en cuenta que para este miércoles primero de mayo también están convocadas manifestaciones con ocasión del Día del Trabajo.

Con EFE