“Una distancia mínima de un metro y medio entre las personas deberá respetarse en público”, añadió la canciller en una rueda de prensa, explicando que los restaurantes y peluquerías deberán cerrar sus puertas.

El incumplimiento de estas medidas (las cuales no se aplican al ámbito familiar) será castigado con multas en este país, donde hasta el momento no ha impuesto el confinamiento de la población para frenar la epidemia del COVID-19.

“Yo misma, mi vida ha cambiado y consiste principalmente en conferencias telefónicas y videoconferencias”, manifestó Merkel al término de una reunión por video con los dirigentes de las 16 regiones alemanas.

“Es muy importante que se respete la regla de la distancia, porque en este caso el riesgo de contagio se reduce prácticamente a cero”, subrayó.

Alemania ha registrado hasta este domingo 18.610 casos y 55 fallecidos, según el Instituto Robert Koch, encargado de la vigilancia epidemiológica.