Además de cocaína, hallaron ketamina, pesticidas y productos farmacéuticos en camarones de agua dulce, tras el estudio realizado en aguas del condado agrícola de Suffolk.

“Si la presencia de cocaína en animales acuáticos es un problema en Suffolk, o más generalizado en Reino Unido o en el exterior, hay que seguir investigando”, destacó Nic Bury, de la Universidad de Suffolk.

El estudio, publicado en Environment International, analizó los niveles de varios “microcontaminantes” en estos animales.

El autor principal del estudio, Thomas Miller, del King’s College, señaló que “las concentraciones son bajas”, pero que estos compuestos “podrían representar un riesgo para la vida salvaje”.

Su colega Leon Barron consideró como sorprendente la presencia de drogas ilícitas en especies silvestres.

“Podríamos esperar verlas en áreas urbanas como Londres, pero no en zonas más pequeñas y rurales”, añadió.