Al llegar, los oficiales encontraron al hombre en el patio de su casa y le pidieron que bajara el arma; sin embargo, “por razones que aún están bajo investigación, al menos uno de los oficiales abrió fuego y lo mató”, aseguró Keli McAlister, vocero de la policía de Collierville, a WMC5.

Jeffrey Rosenblum, abogado de la mujer, señaló a ese medio que el día del intento de suicidio su defendida llamó a las autoridades para informarles que su esposo estaba deprimido, que tenía algunos problemas de salud mental, que no estaba tomando su medicamento” y que no quería seguir viviendo; sin embargo, “ella nunca mencionó que temía por su propia vida”.

De acuerdo con el testimonio de Rosenblum, la esposa de la víctima —identificada como Alice Hoal— le dejó claro a la policía que su esposo no era una amenaza “para nadie más que para sí mismo”.

El abogado añadió, citando a su defendida, que uno de los policías le disparó al hombre sin que este lo hubiera provocado, y que ni siquiera le dio tiempo a la víctima para que bajara su pistola.

Además, en la denuncia —conocida por Vice— se indica que quienes atendieron el intento de suicidio no fueron expertos en intervención en situaciones de crisis, sino agentes de la unidad especial de la Policía (SWAT), armados con fusiles de asalto AR-15.

Por su parte, el abogado del policía al que Alice señala como el responsable de la muerte de su esposo manifestó que David actuaba “de manera amenazante” y que el agente le disparó al creer que “representaba una amenaza inmediata de daño físico grave o muerte”, concluyó el portal.