Once asaltantes, de los 25 integrantes, murieron baleados por la policía militar, que intervino para “impedir una tentativa de asalto a dos agencias bancarias del municipio Guararema”, indicó la gobernación de Sao Paulo en un comunicado.

Un miembro de la banda fue detenido y hasta el momento se incautaron siete fusiles, dos fusiles calibre 12, explosivos y chalecos antibalas, así como tres vehículos, dos de ellos blindados, detalló la gobernación.

El documento precisa que la operación era conocida de antemano por las autoridades, lo cual permitió tomar disposiciones que “evitaron que cualquier habitante [de Guararema] resultara herido, incluso una familia que fue tomada de rehén en una residencia próxima” a uno de los bancos.

Una nota previa señalaba que estaban a punto de “explotar cajeros electrónicos cuando fueron sorprendidos por los policías, y en el intento de fuga dispararon contra las unidades”, con persecución e intercambio de disparos en varios puntos de Guararema.

El gobernador de Sao Paulo, Joao Doria, felicitó a los agentes que participaron en la operación “y mandaron al cementerio a más de diez bandidos”, en declaraciones a la televisión GloboNews.

Los discursos de mano dura contra la criminalidad cobraron preeminencia con la elección en octubre pasado del presidente de ultraderecha Jair Bolsonaro.