Aaron Danielson, de 39 años, partidario de un grupo de extrema derecha llamado Patriot Prayer, fue asesinado el pasado fin de semana en la mayor ciudad de Oregón (oeste de Estados Unidos) en medio de enfrentamientos con manifestantes del movimiento Black Lives Matter (Las vidas negras importan).

El sospechoso del asesinato, Michael Reinoehl, de 48 años, fue abatido el jueves por la noche en el vecino estado de Washington cuando la policía intentó arrestarlo, según informaron las autoridades.

Reinoehl, un antiguo esquiador profesional de snowboard, participó activamente en las protestas nocturnas en Portland contra la brutalidad policiaca y el racismo, según sus redes sociales.

El sospechoso, cuyos desplazamientos estaban siendo vigilados, salió de su apartamento y cuando se acercó a su auto los agentes intentaron arrestarlo, según el teniente Ray Brady.

El hombre parecía estar armado e intentó huir, según los policías que estaban allí. Cuatro agentes le dispararon varias veces.

Antes de morir, en una entrevista con Vice News, pareció reconocer el asesinato de Danielson, indicando que la noche de la tragedia terminó junto a un amigo en un enfrentamiento con un hombre que decía tener un cuchillo.

“Si hubiera dado un paso más al frente, me habría rociado con gas pimienta o apuñalado”, dijo Reinoehl a Vice.

“Estoy seguro de que no ataqué a nadie inocente”, añadió, asegurando que disparó su pistola en defensa propia.

“Muchos abogados me sugieren que no diga nada, pero creo que es importante que el mundo sepa al menos un poco de lo que realmente está pasando”, indicó. “No tuve otra opción. Quiero decir, tenía la opción de haberme quedado sentado y verlos matar a un amigo mío de color [no blanco]. Pero no iba a hacer eso”.

Sin embargo, uno de los amigos de Danielson, Chandler Pappas, que estaba con él cuando murió, insistió en que fue asesinado a tiros porque era partidario de la Patriot Prayer y llevaba una gorra con el logo del grupo.

“Era un buen hombre y lo mataron sin sentido por la única razón de que creen en algo diferente”, dijo a sus seguidores durante una manifestación el domingo. “Era cristiano. Era conservador”.

Las circunstancias exactas que rodearon su muerte nunca se sabrán, pero el video del tiroteo muestra a Danielson y a su asaltante en una calle oscura. Tres disparos suenan y Danielson aparece en el suelo mientras Pappas lo golpea en la cara tratando de reanimarlo.

Desde hace 100 días la ciudad de Portland es escenario de manifestaciones contra el racismo y la brutalidad policial que a menudo terminan en choques con las fuerzas de seguridad.

El pasado 3 de septiembre, policías de EE. UU. mataron a tiros a un joven negro que habría estado armado.

Ese caso se produjo luego de meses de protestas en todo el país contra el racismo y la brutalidad policial, y solo dos días después de que policías en Los Ángeles mataran a tiros a Dijon Kizzee, un afroestadounidense de 29 años que iba en su bicicleta cuando oficiales intentaron detenerlo por una supuesta infracción de tránsito.