La orden de la Corte Suprema es para que el mandatario entregue sus impuestos a un gran jurado de Nueva York que le investiga, pero consideró que la Cámara de Representantes, controlada por la oposición demócrata, aún no puede acceder a esos documentos.

El fallo es un golpe para Donald Trump, que se ha resistido a hacer públicas sus declaraciones de impuestos, algo que sí han hecho todos sus antecesores a lo largo de la historia.

El máximo tribunal del país dictaminó, por una mayoría de siete jueces de nueve, que “ningún ciudadano, ni siquiera el presidente, puede evitar tener que presentar documentos en caso de una investigación penal”. “El presidente no goza de inmunidad absoluta de las órdenes de los fiscales de justicia estatales”, dijo.

A través de Twitter, Trump reaccionó a la decisión de la Corte, que calificó como un “acoso político”, y señaló que administraciones anteriores espiaron en su campaña, fueron pillados y no pasó nada.

“Tengo que pelear en una Nueva York corrupta. No es justo para esta presidencia o administración”, dijo, en par de sus recientes trinos.