El ministro de Salud británico, Matt Hancock, aseguró que se trata de otra nueva cepa, diferente a la que se había hallado hace unos días.

“Esta nueva variante es altamente preocupante, porque es más contagiosa y parece haber mutado más que la nueva variante que fue identificada en Reino Unido”, declaró.

Cualquier persona que haya estado en Sudáfrica o en “contacto estrecho” con alguien que estuvo allí estas dos últimas semanas tiene que ponerse “inmediatamente en cuarentena”, añadió.

Desde las primeras horas del jueves, los pasajeros procedentes de Sudáfrica ya no podrán entrar en Inglaterra, salvo británicos e irlandeses y residentes permanentes, que deberán aislarse durante diez días, al igual que los miembros de su hogar, precisó por la noche el Ministerio de Transportes en un comunicado.

La medida se aplica igualmente a los viajeros que fueron a Sudáfrica o transitaron por este país en los últimos diez días. Los vuelos directos están prohibidos.

El descubrimiento de esta nueva cepa se produce apenas días después de la detección de una nueva variante en Reino Unido, que las autoridades sanitarias consideraron más contagiosa.

Esa mutación, que coincidió con un aumento de casos, provocó el fin de semana pasado el reconfinamiento de Londres y una parte del sureste de Inglaterra, así como la suspensión de las conexiones entre el Reino Unido y unos cincuenta países.

El miércoles, el ministro británico de Salud anunció la extensión del reconfinamiento a otras regiones inglesas.

Con más de 69.000 muertos, el Reino Unido es uno de los países más afectados en Europa por la pandemia de COVID-19.