De acuerdo con el diario Globo, ese día cayeron torrenciales lluvias sobre Santarém durante unas 12 horas y también se registraron relámpagos.

María Raimunda, abuela del menor, contó a ese medio que su nieto estaba en la casa de unos primos, todos ellos jugando cada uno con sus ‘smartphones’.

“Todo fue muy rápido. Se presentó un cortocircuito, creo que estaban usando un adaptador para cargar los dispositivos en el mismo tomacorriente, pero solo él (Matheus) recibió la descarga”, agregó la abuela en Globo.

Matheus no murió al instante, por lo que alcanzaron a llamar al número de emergencias. Mientras era trasladado a un hospital, sufrió un paro cardiorrespiratorio y el equipo de paramédicos logró reanimarlo, indica ese diario.

Sin embargo, al llegar al centro médico el niño sufrió otro paro cardíaco y pese a los esfuerzos del personal médico no le pudieron salvar la vida, detalla el rotativo brasileño.

María Raimunda espera que esta tragedia que entristeció a su familia sirva de ejemplo para otros jóvenes, e incluso adultos, de que no se debe usar el celular mientras está conectado al tomacorriente, finaliza Globo.