La pesadilla para la pequeña de 12 años comenzó, cuando el abusador fue trasladado a su residencia en la localidad de Alderetes, cerca de San Miguel de Tucumán, en junio pasado, indicó Actualidad RT.

El informativo, de igual manera, señaló que Leiva recibió este beneficio por parte de la justicia argentina debido a que pertenece a uno de los grupos de más alto riesgo de contagio por su elevada edad.

De acuerdo con Eliana, madre de la menor, el primer acto de acoso del que fue víctima su hija se presentó a finales de junio después de que el hombre le empezará a decir palabras vulgares mientras tomaba con unos amigos, afirmó en este mismo medio.

“Estaba muy obsesionado con ella. No esperaba que lo soltaran. Aunque se encontraba en prisión domiciliaria, para mí estaba en libertad, pues podía moverse en un radio de cien metros. Incluso, salía con su moto”, enfatizó la mujer.

Eliana, adicionalmente, aseguró en la cadena de noticias que Leiva no paraba de molestar a la pequeña. Ante esta situación, decidió enviarla unos días a la casa de unos familiares para estar tranquila.

Luego de denunciar el caso ante las autoridades, la Justicia de Tucumán revocó el beneficio de prisión domiciliaria del violador, quien fue condenado en 2017 por abusar sexualmente de su propia hija y dejarla embarazada, concluyó Actulidad RT.