Aunque la Fiscalía de Francia había solicitado una sentencia de 4 años, la corte precisó que dos años de prisión están exentos de cumplimiento y que el tercer año puede ser convertido en una detención domiciliaria o vigilancia con brazalete electrónico.

Nicolás Sarkozy fue condenado por haber intentado corromper, junto con Herzog, a Azibert, cuando éste era juez del Tribunal Supremo. Según la acusación, el exmandatario buscaba obtener informaciones cubiertas para influir ante la alta jurisdicción en el denominado caso Bettencourt.

Esas denuncias salieron a la luz pública en unas conversaciones telefónicas intervenidas por la policía en 2014 entre el expresidente y su abogado, en las que decían que habían contactado al magistrado.

Los jueces consideraron probado que existió un pacto de corrupción para beneficiar los intereses judiciales del exjefe de Estado en otras causas abiertas. Sarkozy se convierte en el primer exinquilino del Elíseo en ser sentenciado a una pena de cárcel.

“La sentencia recoge la particular gravedad del delito cometido por su condición de expresidente. Que se benefició de sus relaciones para su interés personal, lo que llena de descrédito un cargo que, por la Constitución, le otorga el poder del equilibrio de la justicia”, recalcó el Tribunal.

La histórica condena a Sarkozy, que puede apelar la sentencia, se produce dos semanas antes de que se abra otro proceso en el que está implicado el exmandatario francés, por presuntas irregularidades sobre la financiación de su campaña para las elecciones de 2012.

Nicolas Sarkozy, expresidente de Francia, es condenado a prisión por corrupción