El atentado se produjo a primera hora de la mañana de este viernes en la provincia de Nangarhar y las autoridades confirmaron que el objetivo del atentado, Hajji Turkhan, comandante de una milicia local que combate a la insurgencia, está dentro de los fallecidos.

“Entre los muertos se cuenta Hajji Turkhan, sus dos hijos, un menor y el resto son civiles de la localidad“, indicó el gobernador provincial, Attaullah Khogyanai, quien además explicó que este hombre celebraba el matrimonio de un sobrino.

Según la fuente, cinco de los civiles heridos se encuentran en estado grave y han sido trasladados a un hospital militar.

El atentado aún no ha sido reivindicado y los talibanes negaron su participación, de acuerdo con un mensaje en la red social Twitter del portavoz talibán Zabihullah Mujahid, que subrayó que sus militantes no tienen “nada que ver” con lo sucedido.

En la provincia de Nangarhar se encuentra el principal bastión del grupo yihadista Estado Islámico (EI), que suele estar detrás de atentados suicidas con víctimas civiles.

Los sucesos relacionados con bodas se han sucedido durante los últimos años en Afganistán, aunque en la mayoría de los casos las muertes se produjeron por la detonación de explosivos colocados en carreteras o errores de las fuerzas de seguridad, al bombardear las congregaciones creyendo que se trataba de reuniones de insurgentes.

Uno de los mayores atentados en el país durante una boda se produjo en 2010, cuando un atacante suicida detonó los explosivos que portaba en una ceremonia en la provincia meridional de Kandahar, causando al menos 40 muertos y casi un centenar de heridos.