De acuerdo con el diario Clarín, Verónica González, de 50 años, es acusada de “homicidio agravado” por el asesinato de su marido, Carlos Bustamante, en su casa, misma propiedad en la que en noviembre de 2011 asesinaron a su hijo Gastón, de 12 años, y cuyo crimen aún sigue impune.

La víctima, de 66 años, sufrió fractura de cráneo, de mandíbula y varias lesiones en el brazo después de que su esposa lo golpeó con una varilla o un palo, objeto que no fue encontrado por la policía de  Buenos Aires. Además, “tenía signos de que le aplastaron la cabeza”, detalla el rotativo argentino.

El ataque fue descubierto el viernes a medio día por la hermana de Carlos Bustamante, que ingresó a la vivienda y lo encontró inconsciente y ensangrentado. Sin embargo, todavía se encontraba con vida y fue trasladado rápidamente a un hospital, explica el mismo medio.

La mujer fue detenida de inmediato por las inconsistencias en su relato de lo que había pasado y por varios indicios que la posicionaban como la única sospechosa del homicidio.

“No hubo ingresos violentados, los vecinos no escucharon ladrar a los perros, como lo hacen ante la presencia de extraños, y vieron a la mujer en la puerta en una actitud extraña”, dijo a Clarín uno de los investigadores.

Las pesquisas determinaron que la agresión se produjo en la madrugada, y en dos intervalos. “Primero lo atacaron en el dormitorio, en su cama. Más tarde, al constatar que el hombre aún respiraba, lo volvieron a golpear. Eso lo evidencia que tenía sangre seca y también sangrados recientes”, señaló a ese medio la misma fuente.

Carlos Bustamante murió este sábado debido a las graves heridas y por hipotermia.

Este brutal asesinato hace recordar la investigación por el crimen del hijo de esta pareja. La mañana del 21 de noviembre de 2011, el novio de su otra hija habría matado al menor luego de robar 300 pesos argentinos e intentar llevarse un televisor, publica Clarín.

Aunque una huella de Julián Ramón, principal sospechoso en la muerte del pequeño Gastón, fue encontrada en el televisor, el hombre fue liberado en todas las instancias y el expediente llegó a la Corte Suprema de Argentina, que debe definir si se realizará un juicio, finaliza el diario argentino.