De acuerdo con la organización, al mamífero le cortaron las garras con unas tijeras de jardín.

Mohammed Jumaa, propietario del zoológico, explicó al Daily Mail que el objetivo fue reducir la agresión de la leona para que sea más amigable con los visitantes.

Por su parte, Fayez al-Haddad, el veterinario que operó a Falestine, indicó al mismo medio que las garras se cortaron para que no crecieran rápido.

“Queremos llevar sonrisas y felicidad a los niños, al mismo tiempo que aumentamos el número de visitantes al parque, que sufre de altos gastos”, agregó Fayez al-Haddad.

Por otro lado, Four Paws denunció que el mes pasado 4 cachorros de león se congelaron hasta morir en el zoológico debido a la falta de un refugio adecuado.

Ante este panorama, la organización abrió un canal para recibir aportes económicos y así lograr trasladar a los animales a un centro especializado para recuperarlos.