Irak considera como una “violación de su soberanía” el disparo de dron que mató el viernes en el aeropuerto de Bagdad al poderoso general iraní Qasem Soleimani y a Abu Mehdi Al Muhandis, número dos de la coalición de paramilitares proiraníes Hashd Al Shaabi, integrada en las fuerzas de seguridad.

Además, el Parlamento iraquí pidió este domingo al gobierno “poner fin a la presencia de tropas extranjeras” en Irak, empezando por “retirar su petición de ayuda” lanzada a la comunidad internacional para combatir al grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Los diputados aprobaron una decisión que “obliga al gobierno a preservar la soberanía del país retirando su petición de ayuda”, durante una sesión extraordinaria retransmitida excepcionalmente en directo por la televisión estatal y en presencia del primer ministro renunciante, Adel Abdel Mahdi, indicó el jefe del parlamento Mohamed al Halbusi.