El drama para la familia Díaz comenzó en marzo pasado con la llegada del COVID-19 al país suramericano, puesto que Gustavo fue despedido de la cooperativa en la que trabajaba limpiando zanjas, indicó Infobae.

“Salía todas las mañanas a caminar por el barrio para ofrecer mis servicios. Pero como mucha de esa gente no me conocía, le daba miedo y ni siquiera me atendía. Pasaba el día entero buscando trabajo y no podía traerle ni un peso para darle de comer a mis hijas”, manifestó el hombre en este mismo medio.

Gustavo, igualmente, señaló que en los primeros meses de la cuarentena se sostuvieron gracias al sueldo que ganaba su esposa, Noelia, como empleada doméstica. Sin embargo, señaló que posteriormente ella también se quedó sin trabajo.

Ante la difícil situación económica que estaba viviendo, el padre de familia decidió comprar una podadora de pasto y dedicarse a la jardinería para buscar el sustento diario, agregó en el portal de noticias.

“Me ofrecieron una cortadora por 500 pesos y hasta eso era mucho. Además, hubo que juntar como otros 3.500 pesos para arreglarla porque no andaba muy bien”, precisó.

Luego de que la podadora fue arreglada y quedó lista para trabajar, Mailen, hija mayor de Gustavo, diseñó un tierno volante en el que ofrecía los servicios de su padre. “Corto Pasto. Suerte papi”, decía el aviso.

El hombre, que no pensó que el folleto transcendiera mucho, decidió publicarlo en su página de Facebook. En pocos días, la publicación se hizo viral y empezaron a llamarlo para contratar sus servicios de jardinería.

“Escuché hablar a mis papás y decían que tenían que juntar 500 pesos para comprarle una desmalezadora de nafta [gasolina] que vendía un vecino y se me ocurrió hacer un dibujo para promocionar el trabajo de mi padre, como se hace con esos panfletos que se reparten en la calle”, concluyó Mailen, de 9 años, en Infobae.

Hombre consigue trabajo gracias a tierno aviso que hizo su pequeña hija