Sin embargo, Calderón aseguró que la llegada de esos aviones no es “algo de apenas ahora”, sino que hace más de cuatro años que Rusia “viene insistiendo en la necesidad de instalar en Venezuela bases militares”.

Según explicó, se trata “fundamentalmente de bases de submarinos“, lo que no constituye “una pretensión nueva” por parte de Rusia.

En este sentido, el embajador de Guaidó en Bogotá detalló que la actitud de Rusia es muy distinta de la de China, puesto que “por ahora” el gigante asiático está dedicado “al comercio” y al “acceso a las materias primas” de Venezuela.

Pero Rusia, “anda detrás de una cosa distinta” como son los intereses geopolíticos y específicamente poder tener unas bases militares en América Latina, especialmente por el debilitamiento de su presencia en Cuba.

Calderón también reiteró su denuncia acerca de la presencia de “elementos terroristas” del grupo libanés Hezbolá en Venezuela desde “hace años”.

Por eso, consideró que el chavismo “ha convertido Venezuela en una base” del terrorismo para América Latina y “la solución del problema” que vive su país supone “traer tranquilidad” a la región.

Este domingo, un grupo de militares rusos llegó a Venezuela a bordo de dos aeronaves que aterrizaron en el aeropuerto de Maiquetía, en Caracas.

Según el diario El Nacional, los soldados comandados por el mayor general Vasili Tonkoshkurov, jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra ruso, llegaron a Maiquetía a bordo de dos aviones militares que también transportaban 35 toneladas de material no especificado.