En un comunicado, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa, regulador), vinculada al Ministerio de Salud, explicó que fue notificada este martes sobre el primer posible caso positivo del hongo, detectado en un paciente adulto que está ingresado en cuidados intensivos por complicaciones de la COVID-19 en un hospital del estado de Bahía.

Tras conocer el caso, el regulador emitió una alerta a todos los servicios de salud y laboratorios de microbiología del territorio brasileño para que puedan adoptar las “acciones de prevención y control de la diseminación de ese hongo de forma oportuna y segura”.

Asimismo, detalló que las autoridades sanitarias regionales y nacionales organizaron un grupo de trabajo conjunto para “acompañar el caso y prevenir la diseminación de C. auris en el país”.

Ya se están llevando a cabo los análisis de los fenotipos para verificar el perfil de sensibilidad del microorganismo” y confirmar el diagnóstico, destacó Anvisa.

De acuerdo con el regulador, el Candida auris es un hongo emergente que representa una “grave amenaza a la salud global” y fue identificado por primera vez como causante de enfermedades en seres humanos en 2009, en Japón.

El patógeno puede propagarse con especial rapidez en ambientes sanitarios y entre pacientes hospitalarios.

“Existe una propensión a brotes debido a la dificultad de identificación oportuna por los métodos en laboratorios habituales y de su eliminación del ambiente contaminado”, enfatizó el regulador.

La Anvisa igualmente alertó de que las consecuencias dejadas por el hongo pueden ser potencialmente mortales, debido a que algunas cepas del C. auris “son resistentes a todas las tres principales clases de fármacos antifúngicos”.

El hongo “puede causar una infección en la corriente sanguínea y otras infecciones invasoras, lo que puede ser mortal, principalmente en pacientes con comorbilidad”, precisó.

Tras los “relatos de brotes de Candida auris en servicios de salud de América Latina”, compilados por la Organización Pan-Americana de Salud en 2016, Anvisa elaboró un documento el año siguiente en el que detalló las orientaciones para la identificación, prevención y control del patógeno por parte de los laboratorios y centros de salud del país.