Así lo informa este lunes la prensa estatal de la nación asiática, que además precisa que los recambios contaminados con el virus SARS-CoV-2 fueron distribuidos en diferentes partes del país.

Según la cadena de televisión pública CGTN, se detectó un primer caso de coronavirus el pasado 26 de diciembre en la fábrica, por lo que las autoridades de Pekín decidieron suspender la producción y aislar el área industrial donde está situada, en un distrito nororiental de la capital china.

Los reguladores locales afirman que la subsidiaria de Daimler, que puso bajo cuarentena a los trabajadores, no cumplió de manera estricta con las normativas anti-covid, permitiendo reuniones de empleados y un uso incorrecto de tapabocas.

Hasta el momento se han confirmado un total de 11 contagios de COVID-19 en el seno de la citada firma.

Un destacado experto del Centro de Control de Enfermedades (CDC) del país asiático aseguró, no obstante, que fueron los empleados quienes contaminaron los repuestos con el virus, descartando que fuesen las partes las que transmitieran el SARS-CoV-2 a los trabajadores.

Debido al frío, el agente infeccioso sobrevivió en esos objetos durante su traslado a otras zonas de China, donde varios lotes procedentes de la fábrica de Daimler han dado positivo en los últimos días en zonas del este como Shandong o del norte como Shanxi y Mongolia Interior (mapa).