Tanto Estados Unidos como Colombia han jugado un papel muy activo en favor de Guaidó, a quien ambos países reconocen como presidente interino, y así reaccionó él:

“Hay temas de Estado que podremos tocar en su momento, hay temas sobre la mesa y bajo la mesa, hay temas que tenemos que ir implementando, construyendo algunas pocas capacidades que nos faltan para terminar de generar un desenlace, tener una solución al conflicto que vive Venezuela”.

Según Trump, consideran importante el tema por la “forma increíblemente mala” que tratan a la gente en Venezuela, donde “no tienen agua, no tienen comida, no tienen nada”.

Por su lado, Duque consideró que es vital hacer “más fuertes” las sanciones contra la “dictadura” de Venezuela.

Frente a estas declaraciones, Guaidó aseguró este miércoles que “lo que puede decir” es que la situación de Venezuela “fue parte importante de la reunión” en la que “hubo una discusión de las alternativas viables al conflicto que vive Venezuela y que, “como expresaba” Duque, “hay un sentido de celeridad, de tomar acciones”.

“El año pasado construimos capacidades, hubo un reconocimiento diplomático, ya hoy también sabemos que no es suficiente, sino que tenemos que tomar acción conjunta“, subrayó Guaidó, quien presidió una sesión de la Asamblea Nacional en una escuela.

Por eso reiteró su “gran llamado” para el 10 de marzo, cuando convocó a los venezolanos a una manifestación que termine en el céntrico Palacio Federal Legislativo, sede de la AN a la que le han impedido acceder desde enero las fuerzas de seguridad y los “colectivos” chavistas.

Por todo ello, Guaidó concluyó que el encuentro entre Duque y Trump supuso una “muy productiva conversación y reunión” en la que “fue clave y claro el respaldo” a la estrategia que ha planteado junto a sus países aliados.