El sábado por la noche, Stone, de 67 años, fue entrevistado por el locutor de radio Morris W.O’Kelly (afroestadounidense), en el programa Mo’Kelly Show de la emisora KFI 640 AM de Los Ángeles.
La entrevista se basó en la condena de 40 meses que Stone enfrentaba por mentirle al Congreso, manipular testigos y obstruir la investigación por la supuesta intromisión de Rusia en las elecciones presidenciales de 2016, y el hecho de que el presidente conmutara la sentencia el pasado 10 de julio.
Stone argumentó que no tuvo un juicio justo. Las declaraciones fueron desafiadas por O’Kelly, quién también sugirió que el exasesor probablemente se benefició de ser amigo al presidente.
El exasesor de Donald Trump guardó silencio y luego sonó como si estuviera lejos del teléfono o cubriéndolo cuando dijo: “Realmente no tengo ganas de discutir con este negro”.
O’Kelly luego puso en su cuenta de Twitter: “No soy NEGRO de nadie”.
El entrevistador recordó que la palabra “negro” era una versión suave de un insulto racial contra la comunidad afroamericana en Estados Unidos.
Según un reporte de la cadena NBC, Stone negó haber hecho el comentario en un comunicado a Christian Broadcasting Network este domingo, alegando que hubo “conversaciones cruzadas” que “confundieron” la entrevista.
Stone fue condenado en febrero pasado después de semanas de luchas internas dentro del Departamento de Justicia, y de que el fiscal general de EE. UU., William Barr, emitiera una recomendación en la que instaba a rebajar la petición inicial de castigo.
Eso provocó que varios fiscales que llevaban el caso dimitieran y denunciaran presiones de altos cargos del Departamento de Justicia para que trataran al exasesor de manera “diferente y más indulgente” durante su juicio, debido a su relación con Trump.
Caracterizado por su estilo provocador, Stone es un veterano asesor político republicano entre cuyos clientes figuraron los expresidentes Ronald Reagan y Richard Nixon y cuyo lema favorito es: “No admitas nada, niégalo todo y lanza un contraataque”.
La llegada de Petro a la Casa Blanca
El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.
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