Noticias de Manizales y Caldas: todo en actualidad, investigación, deportes, vías y noticias de la región en La Patria.
En una reciente aparición en el pódcast conducido por el periodista Brian Tyler Cohen, el exmandatario Barack Obama manifestó su preocupación ante el uso creciente de tácticas polémicas en redes sociales por parte de personalidades políticas en Estados Unidos. Según Obama, la mayoría de los estadounidenses ve con inquietud estos comportamientos, que a su juicio atentan contra el decoro y la integridad esperada en quienes ejercen cargos públicos. El expresidente demócrata, sin mencionar explícitamente a Donald Trump ni a su equipo, afirmó que el despliegue de memes e imágenes provocadoras funciona principalmente como una distracción, desviando la atención del debate sustantivo hacia un espectáculo superficial.
Obama se refirió ampliamente a la pérdida de “vergüenza” entre figuras que, en otros tiempos, se hubieran sentido obligadas a guardar cierto respeto y corrección en el ejercicio de la función pública. Señaló que la proliferación de lo que calificó como un “show bufonesco” en redes sociales y televisivas ha debilitado las normas básicas de respeto hacia los cargos institucionales. Estos comentarios surgieron tras la polémica en torno a un video compartido en la plataforma Truth Social, propiedad de Donald Trump, en el que se presentaba una representación racista de los Obama como chimpancés en la selva, acompañada de la música de la película "El Rey León".
El clip en cuestión, integrado al final de una publicación sobre supuestas actuaciones irregulares de Dominion Voting Systems en las elecciones de 2020, fue difundido el jueves 5 de febrero a través de la cuenta oficial de Trump. En la red social, el expresidente alterna anuncios oficiales con memes creados con inteligencia artificial, así como enlaces a artículos de prensa y mensajes realizados por sus seguidores. De acuerdo con la información, la pieza que ridiculiza a la familia Obama habría sido creada por un usuario identificado en Instagram como xerias_x, conocido por producir contenidos favorables a Trump mediante inteligencia artificial.
La publicación provocó un rechazo que cruzó fronteras partidistas. Inclusive, el senador republicano Tim Scott, quien se ha mantenido cercano a Trump, criticó abiertamente el contenido racista. Desde la Casa Blanca, la portavoz Karoline Leavitt intentó restar importancia a la controversia al calificarla de “indignación fingida”, aunque finalmente el viernes 6 de febrero el video fue retirado y se atribuyó su publicación a un empleado de la Administración de Trump.
Sin embargo, el expresidente Trump evitó toda autocrítica y sostuvo ante la prensa que no consideraba haber cometido un error al compartir el video en su cuenta oficial. Además, aseguró que no despediría a quien lo subió, argumentando que él mismo no lo había visto en su totalidad y que se limitó a transferir el material para su difusión. El incidente abre una vez más el debate sobre los límites de la comunicación política en las plataformas digitales y sobre el impacto de los discursos y representaciones ofensivas en un contexto de alta polarización.
¿Cómo influyen los memes y la inteligencia artificial en la política estadounidense actual?
La pregunta cobra especial relevancia tras los episodios relacionados con la cuenta de Donald Trump en las redes, donde se mezclan anuncios oficiales con contenidos alterados o creados utilizando inteligencia artificial e intenciones satíricas o polémicas. La capacidad de estas herramientas para viralizar mensajes rápidamente y llegar a públicos muy amplios ha transformado la manera en que los actores políticos interactúan con la ciudadanía.
El uso de memes e inteligencia artificial no solo permite amplificar mensajes, sino que también puede oscurecer los límites entre la información y la desinformación, haciendo más compleja la discusión pública e intensificando la polarización. En el caso estadounidense, esta tendencia plantea preguntas sobre la legislación, la ética y la repercusión de estas prácticas en la democracia y la convivencia social.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
La llegada de Petro a la Casa Blanca
El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO