Ghislaine Maxwell, reconocida como la pareja y aliada de Jeffrey Epstein, optó por no responder ante las preguntas de un comité del Congreso de Estados Unidos. De acuerdo con los legisladores, Maxwell invocó su derecho constitucional a no autoincriminarse bajo la Quinta Enmienda, negándose así a colaborar durante la comparecencia. Este episodio adquiere relevancia dentro del proceso de investigación que dirige el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, cuyo propósito es esclarecer las relaciones de Epstein con individuos influyentes y determinar de qué manera se gestionó la información relativa a los delitos cometidos por el financista.
Maxwell cumple actualmente una condena de 20 años por tráfico sexual. Según reporta el presidente republicano del comité, James Comer, el silencio de la acusada resultó previsible pero no por eso menos decepcionante, especialmente porque existía interés en indagar tanto sobre los crímenes que cometieron juntos Maxwell y Epstein como acerca de posibles cómplices adicionales. Comer subrayó la importancia de obtener respuestas para comprender en mayor profundidad la red de delitos en torno a Epstein, quien fue hallado muerto en 2019 mientras aguardaba juicio por tráfico sexual de menores, en un hecho que oficialmente fue calificado como suicidio.
En sus declaraciones, los abogados de Maxwell comunicaron que su clienta estaba dispuesta a rendir testimonio libremente ante los legisladores si se le concedía un indulto presidencial, mecanismo constitucional que solo puede otorgar el presidente de Estados Unidos. A pesar de las gestiones de la defensa, el panel de la Cámara rechazó ofrecerle inmunidad legal, manteniendo así inalteradas las condiciones de su condena.
Desde el sector demócrata, integrantes del Congreso acusaron a Maxwell de valerse de esta comparecencia como parte de una estrategia para ganar el indulto, el cual hasta el momento no ha sido objetado públicamente por el expresidente Donald Trump. Por su parte, Comer manifestó que no consideraba adecuada la idea de concederle esta prerrogativa a Maxwell, único individuo condenado criminalmente en la compleja trama asociada a Epstein, cuyos lazos con afamados personajes han provocado repercusiones internacionales.
El caso mantiene su dinámica en la agenda pública porque, además de los procedimientos judiciales, una normativa dictada durante el gobierno de Trump impuso la obligación de transparentar millones de documentos, fotografías y videos vinculados a las pesquisas sobre Epstein. Medios como Noticias Caracol han informado que el Departamento de Justicia tiene ahora a disposición de los congresistas archivos extensos que serán revisados en búsqueda de mayor claridad acerca de este escándalo.
En cuanto a la participación de figuras públicas, se prevé que el expresidente estadounidense Bill Clinton y la exsecretaria de Estado Hillary Clinton sean citados próximamente a declarar sobre su relación con Epstein. Hasta la fecha, ni ellos ni el expresidente Trump han sido formalmente acusados por hechos ilícitos relacionados con el financista. La atención mediática se mantiene tanto en los posibles testigos como en la progresiva apertura de los archivos previamente clasificados, evidenciando la magnitud y trascendencia política de este caso.
¿Qué implica acogerse a la Quinta Enmienda en Estados Unidos?
La Quinta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos contempla el derecho de cualquier persona a no declarar contra sí misma en un proceso legal, lo que en la práctica significa la posibilidad de guardar silencio para evitar una autoincriminación. El uso de este derecho es frecuente en casos penales o investigaciones sensibles, especialmente cuando existe el riesgo potencial de que las respuestas puedan conducir a cargos adicionales o complicar la situación judicial de la persona interrogada.
Este aspecto legal resulta fundamental en el contexto de la comparecencia de Ghislaine Maxwell ante el Congreso, ya que la negativa a responder bajo el amparo de la Quinta Enmienda ilustra tanto la estrategia defensiva de la acusada como los límites que enfrentan las comisiones legislativas para obtener información directa de testigos clave en asuntos delicados y de alto impacto público.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
La llegada de Petro a la Casa Blanca
El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.
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