Se espera que el presidente estadounidense, Joe Biden, quien ya llegó al Reino Unido, haga el anuncio en la cumbre del G7 de esta semana.

La medida llega en un momento en el que Estados Unidos se enfrenta a la presión de hacer más ante la escasez mundial de vacunas, después de que los países ricos compraran la mayor parte de los primeros suministros. 

El propio Estados Unidos ha vacunado a más de la mitad de su población (unos 330 millones de habitantes), y la tasa de infección por coronavirus ha caído en picada en el país. 

Biden dio una pista sobre ese anuncio antes de embarcar en el Air Force One con destino a Reino Unido para reunirse con los líderes del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido).

Cuando se le preguntó al presidente si tenía una estrategia de vacunación para el mundo, dijo: “Tengo una y la anunciaré… Estados Unidos se ha comprometido a trabajar en la inmunización internacional con el mismo sentido de urgencia que hemos mostrado en casa”.

The New York Times señaló que Biden aparecerá con el director ejecutivo de Pfizer, Albert Bourla, para hacer el anuncio en las próximas horas o días. 

El acuerdo prevé que Estados Unidos pague el precio de las dosis “sin ánimo de lucro”, y que los primeros 200 millones se envíen este año y los 300 millones restantes en 2022.

La abismal diferencia en el acceso a las vacunas entre los países desarrollados y los de menos recursos ha provocado llamados urgentes por parte de organismos internacionales como el Banco Mundial o la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que se refuerce la distribución entre las economías en desarrollo.

En mayo, Biden informó que Estados Unidos repartirá 80 millones de vacunas, la mayor parte a través de Covax, el programa auspiciado por la OMS, de los cuales 25 millones serían entregados este mes de junio a varios países asiáticos, africanos y de Latinoamérica y el Caribe.