La pareja de esposos no solo mató al animal, sino que también la desmembró y la cocinó en su casa, informó Metro citando medios locales. El diario británico agregó que el hecho sucedió el mismo día en que Nika fue adoptada.

El espeluznante caso se conoció después de que una trabajadora del centro de adopción animal visitara el nuevo hogar del can y sintiera un olor a “carne frita”, señaló el mismo medio.

En ese momento, la empleada también se dio cuenta de que había pelo y restos de Nika en el porche de la casa, y que otras partes de su cuerpo se encontraban en la estufa, reportó The Sun.

Después de presenciar semejante escenario, la trabajadora alertó a las autoridades, quienes interrogaron a la pareja, indicó el medio inglés. Aunque en un principio los dueños del can negaron lo ocurrido, poco después uno de ellos (la mujer) admitió todo, añadió el tabloide.

Según ambos medios, esa mujer no mostró arrepentimiento por el aberrante hecho, pues, al ser confrontada, dijo lo siguiente:

“Nadie me va a encarcelar por un perro”.

Actualmente, Irina Savitskaya, directora del refugio animal, “está exigiendo una pena de cárcel para la pareja”, concluyó The Sun.