La nómina de nuevos infectados cayó drásticamente respecto al miércoles, de 1.749 a 394 nuevos pacientes, de los cuales 349 se registraron en la provincia de Hubei, donde se encuentra Wuhan, epicentro del brote.

Además, la Comisión agregó 1.779 nombres a la lista de 16.155 pacientes que habían superado la enfermedad, dejando la cantidad total de contagios en 74.576, 11.864 de ellos en estado grave, lo que las autoridades ven como una luz de esperanza para superar la crisis.

No obstante, lo que sigue empañando el panorama es la tasa de mortalidad. La cantidad de víctimas mortales se elevó este jueves a 2.118, lo que supone un aumento de 114 muertes respecto al día anterior, 108 de las cuales se certificaron en Hubei.

Los otros seis fallecimientos se distribuyeron entre las provincias de Hebei, Shanghái, Fujian, Shandong, Shaanxi (todas ellas en la mitad este del país) y Yunnan, en el sur.

Asimismo, en su informe diario, las autoridades sanitarias chinas añadieron que hasta la fecha se ha realizado seguimiento médico a 589.163 pacientes en contacto cercano con los infectados, de los cuales 126.363 siguen en observación.

De estos últimos, 4.922 son casos sospechosos de haber contraído el nuevo coronavirus, bautizado como SARS-CoV-2 por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Hasta la fecha, todos los fallecimientos se han producido en la China continental, menos cinco: en Taiwán, Japón, Francia, Filipinas y Hong Kong. Aunque una treintena de países cuentan con casos diagnosticados de la neumonía Covid-19, China acapara en torno al 99 % de los infectados.

Los síntomas de la nueva enfermedad son en muchos casos parecidos a los de un resfriado, pero pueden estar acompañados de fiebre y fatiga, tos seca y disnea (dificultad para respirar).