Por: RFI

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Este artículo fue curado por pulzo   Ene 27, 2026 - 4:41 am
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Con Frédéric Charles, corresponsal de RFI en Tokio

La próximas elecciones del 8 de febrero se celebrarán en un clima de descontento popular relacionado con la fuerte inflación. Para contrarrestarla, Sanae Takaichi ha prometido suspender durante dos años la aplicación del impuesto sobre el consumo de los productos alimenticios. Estos últimos están gravados con un 8 %, mientras que el resto de bienes y servicios lo están con un 10 %.

Japón ha estado durante mucho tiempo afectado por la deflación, pero desde 2022 se enfrenta al aumento del coste de la vida y a la debilidad del yen, que encarece los precios de los productos importados.

La inflación del 3 % reduce los ingresos reales de los asalariados, lo que se nota sobre todo en los precios de los alimentos: convertido en el símbolo de la inflación, el precio del arroz ha vuelto a subir un 34 % en un año, después de haberse más que duplicado y haberle costado el puesto a Shigeru Ishiba, el predecesor de Sanae Takaichi.

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La mayoría de los japoneses no se sienten tranquilos con la reducción de impuestos para los productos alimenticios, una promesa que ya está causando pánico en los mercados de bonos. Sin embargo, Sanae Takaichi afirma que no será necesario aumentar la deuda para llevarla a cabo. La primera ministra ha revelado un plan de recuperación de 117.000 millones de euros para aliviar a los hogares y las empresas, mientras que la deuda japonesa equivale al 230 % del PIB.

Los mercados se preguntan si se producirá un posible “momento Liz Truss”, en referencia a la efímera primera ministra británica que sembró el pánico con promesas fiscales sin financiación.

Los japoneses también se muestran frustrados por estas repetidas elecciones. Nicholas Smith, estratega del banco CLSA en Tokio, señala que el intervalo medio entre dos elecciones es de menos de tres años en Japón: “Si Sanae Takaichi no consigue aumentar el número de escaños del partido conservador, su permanencia en el poder se verá gravemente comprometida”, añade Nicholas Smith. “Si lo consigue, estará en mejor posición para aplicar su política”.

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