El exmandatario alegó que Donald Trump ha demostrado ser “incapaz de tomarse el trabajo en serio” en la Casa Blanca, y acotó ante los asistentes al acto en Filadelfia, capital del estratégico estado de Pensilvania:

“Esto no es un reality show. Es la realidad. Y hemos tenido que vivir con las consecuencias de que él demuestre ser incapaz de tomarse el trabajo en serio”.

Barack Obama, además, lanzó una denuncia al gobierno de Donald Trump y llamó a los votantes demócratas a no confiarse en los sondeos favorables y movilizarse en masa para lograr la victoria del candidato Joe Biden el 3 de noviembre.

“No podemos confiarnos. No me importan los sondeos” para las elecciones del 3 de noviembre, dijo Obama en su primer mitin en apoyo a su exvicepresidente en la carrera por la Casa Blanca.

Biden aventaja a Trump por nueve puntos porcentuales a nivel nacional, según el promedio de encuestas de RealClearPolitics.

Pero Obama recordó que en 2016 “hubo un montón de encuestas” favorables a la entonces candidata demócrata Hillary Clinton y “no funcionó porque mucha gente se quedó en su casa, se volvió perezosa y confiada”. “Esta vez no. No en esta elección”, recalcó.

Más temprano, en una mesa redonda con líderes de la comunidad negra de esa ciudad, Obama -aún muy popular entre los demócratas- criticó el desempeño de Trump ante la pandemia de COVID-19.

“La pandemia habría sido difícil para cualquier presidente, no hemos visto algo así en 100 años. Pero el grado de incompetencia y desinformación, el número de personas que podrían no haber muerto si hubiéramos hecho lo básico”, lamentó.

“No podemos permitirnos otros cuatro años de esto”, añadió el expresidente de 59 años. “Estamos en un agujero profundo”. “Nuestra democracia no va a funcionar si las personas que se suponen son nuestros líderes mienten todos los días y simplemente inventan cosas”, dijo luego.

Por último, no dejo su estilo de lado para animar la campaña presidencial de Estados Unidos:

Trump vs. Biden

Por tercer día consecutivo, Biden, de 77 años, no tenía actividades públicas; mientras que el presidente republicano, de 74 años, sigue recorriendo Estados Unidos en la víspera del segundo y último debate entre ambos.

Más de 40 millones de ciudadanos ya votaron por correo o en persona, lo que significa cerca del 30 % de la participación total de las elecciones de 2016 en Estados Unidos.

Ese año Trump ganó muy ajustadamente en Pensilvania, un estado potencialmente crucial al que volvió la noche del martes tras dos mitines en Arizona.

“Todo lo que hace [Biden] es quedarse en su casa”, dijo Trump en la localidad de Erie, Pensilvania. Lleva “cinco días” de pausa, exageró para hilaridad de sus partidarios.

Recientemente recuperado del COVID-19, el presidente se presentaba el miércoles en Gastonia, Carolina del Norte, otro estado clave para conquistar la Casa Blanca.