En medio del juicio por este atentado, que dejó 12 personas muertas, Rey manifestó que el miedo en ese momento la invadió por completo, y que en lo único que podía pensar era que iba a morir ejecutada.

Bajo la amenaza de un terrorista, la dibujante fue quien compuso el código de la puerta de entrada del edificio, permitiendo que los hermanos Chérif y Said Kouachi entraran a la redacción de Charlie Hebdo y cometieran la masacre.

“Sabía que era una Kalashnikov. Me dijeron: ‘Queremos a Charlie, queremos a Charb’. Estaba devastada, como si estuviera desposeída de mí misma, no podía hacer nada. Fui a la puerta y tecleé el código. Después de los disparos, hubo silencio, un silencio de muerte”, confesó.

Luego de que se fueran los terroristas, ‘Coco’ señaló que ver la escena del crimen y los cuerpos de los fallecidos fue un “horror”. “Vi las piernas de Cabu. Wolinski no se movía, mientras que Charb estaba extremadamente pálido”, agregó.

La caricaturista, que recientemente cumplió 38 años, explicó que sigue luchando con los “terribles” recuerdos del ataque, que le “dan vueltas en la cabeza” y que está tratando de exorcizar continuamente.

“La impotencia es lo más difícil de soportar en lo que pasó. Me sentí culpable. Me llevó mucho tiempo darme cuenta de que no soy responsable de esto. Los únicos culpables son los terroristas islámicos”, concluyó Rey.

Después de cinco años, el proceso contra los responsables del atentado contra el semanario satírico comenzó el pasado 2 de septiembre en París. En total, catorce personas fueron acusadas de haber colaborado en estos ataques.

El juicio, que se celebra ante un tribunal especial de la capital francesa bajo estrictas medidas de seguridad, finalizará el próximo 10 de noviembre.