Los manifestantes llegaron muy cerca de una iglesia de Orlando (Florida), donde se desarrollaba el funeral de Christopher Leinonen, una de las víctimas de la masacre.

Sin embargo, varios activistas LGBTQ llegaron al lugar para detener, de forma pacífica, el saboteo.


Además, miembros del ‘Orlando Shakespeare Theater’ hicieron presencia, vestidos de ángeles, y se pararon frente a los radicales de la iglesia de Westboro, de acuerdo con el sitio ‘The Daily Grind’.

La Policía de Orlando, al ver cómo se desarrolló todo, agradeció que la comunidad haya recibido con paz a los manifestantes de Westboro.

“Muy orgullosos de nuestra comunidad por mostrar amor incluso para los que vinieron a hacer desórdenes”, escribió la policía de Orlando.

La iglesia bautista de Westboro no oculta su homofobia. Su página web, por ejemplo, se llama ‘God Hates Fags’, que traduce algo así como “Dios odia a los maricones”.