La pandemia está en “un punto crítico”, consideró el lunes la Organización Mundial de la Salud (OMS), con fuertes diferencias entre países como Israel, que logran frenarla gracias a una intensa campaña de vacunación, y otros, como India, que están enfrentando un repunte fulgurante de contagios y decesos.

El Reino Unido, el país de Europa más castigado por el COVID-19 (127.225 decesos), registra en estos días una treintena de muertes diarias, tras haber alcanzado un pico a finales de enero, cuando reportaba más de 1.200 muertes cada día.

Ese país, que el lunes dejó atrás más de tres meses de confinamiento, inició a principios de diciembre una campaña de vacunación masiva gracias a la cual el 60 % de su población adulta recibió al menos una dosis del inmunizante anticovid.

En tanto, en Estados Unidos, el país más afectado del mundo por la pandemia, con 566.224 decesos, la epidemia se desaceleró fuertemente desde finales de enero, aunque en algunos estados las cifras vuelven a estar al alza.

Los beneficios de la vacunación también son visibles en Israel, donde seis de cada diez personas recibieron al menos una dosis de la vacuna. El país está registrando seis o siete muertos por COVID-19 diarios, casi 10 veces menos de los que se reportaban a finales de enero.

En cambio, varios países apenas logran frenar la explosión de casos. La responsable técnica de la OMS Maria Van Kerkhove alertó el martes que la pandemia está “en plena expansión” y “creciendo de forma exponencial”.

En Brasil, el segundo país más enlutado del mundo, con 368.749 fallecidos, se anuncian alrededor de 3.000 decesos cada día, es decir, casi una cuarta parte del total de muertes anunciadas diariamente en todo el mundo. Es más del doble de las cifras de muertos diarios en el país de mediados de febrero. Desde el 7 de marzo, el gigante sudamericano es el país que más muertos diarios registra a nivel global.

Los decesos también se están acelerando en India. Allí, de 1.300 millones de habitantes, se están registrando más de 1.000 muertos cada día, nueve veces más de los que se reportaban a principios de marzo. El aumento es similar al de los contagios (más de 188.000 cada día, mientras que a principios de marzo se registraban unos 15.000).

Desde el comienzo de la pandemia, se han registrado más de 139 millones de casos de COVID-19 en todo el mundo.