Así lo registró la agencia AFP a partir de un recuento basado en fuentes oficiales, publicado en la noche de este domingo y según el cual la cifra de casos detectados en el planeta llegó a 33.018.877, mientras que la de pacientes recuperados, a 22.640.048.

Las drásticas medidas adoptadas por muchos países no han logrado por el momento frenar la pandemia, que está provocando desastrosas consecuencias económicas y ha atizado las divisiones políticas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió el viernes que las muertes por COVID-19 podrían alcanzar los 2 millones si no se mantienen medidas para evitar la propagación del virus.

Las regiones más afectadas en número de decesos por coronavirus son América Latina y el Caribe (341.032 decesos, de 9.190.683 casos), Europa (229.945; 5.273.943) y Estados Unidos y Canadá (214.031; 7.258.663).

Los países con más fallecidos son Estados Unidos (204.724), seguido de Brasil (141.741) e India (94.503). Colombia, con más de 25.000 muertes, ocupa el quinto lugar mundial en esa lista, después de Rusia, de acuerdo con el más reciente registro de la Universidad Johns Hopkins.

Pero respecto a las muertes en relación con la población, Perú encabeza la lista (975 muertos por millón de habitantes), y le siguen Bélgica (861), Bolivia (671) y España (668).

Historia y evolución del coronavirus en el mundo

El 11 de enero China registró oficialmente el primer muerto por el Sars-CoV-2, virus responsable de la COVID-19, que se propagó en un principio rápidamente en la provincia de Wuhan, donde fue detectado en diciembre.

En un mes, China reportó más de 1.000 muertos, un balance más grave que el que dejó el SRAS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo), que circuló en Asia en 2002-2003 y fue fatal para 774 personas.

A partir de febrero, el virus comenzó a provocar muertes fuera de China y su aceleración fue exponencial, primero en Europa, que ve llegar ahora una segunda ola, y luego en el continente americano, donde las cifras de casos y decesos se mantienen altas desde junio.

La respuesta gubernamental fue drástica en la inmensa mayoría de los casos. A mediados de abril, cerca del 60% de la población mundial, unos 4.500 millones de personas, llegó a verse afectada por algún tipo de confinamiento.

Las consecuencias económicas de este encierro, inédito en la historia, llegaron a todos los rincones del planeta. Comercios cerrados, calles desiertas, aeropuertos vacíos, penuria de abastecimiento en mercados: el mundo no había vivido algo parecido.

En junio, el Fondo Monetario Internacional calculaba que el PIB iba a contraerse un 4,9% en 2020; en un año, el sector aéreo ha perdido el 92% de su volumen de vuelos.

Los grandes eventos deportivos fueron interrumpidos, y los Juegos Olímpicos de Tokio aplazados hasta 2021, sin tener la certeza absoluta de que se puedan celebrar.

Así va el mundo en la producción de la vacuna contra la COVID-19

Diversos laboratorios del mundo están inmersos en la fabricación de una vacuna. El jueves, el grupo biotecnológico estadounidense Novavax anunció que inició en Reino Unido un ensayo clínico de fase final para su potencial inmunización.

Se trata de la undécima vacuna experimental del mundo que entra en la fase final de los ensayos clínicos.

En esta carrera, Rusia se convirtió, en agosto pasado, en el primer país del mundo en anunciar la producción de su vacuna, ‘Sputnik V’.

En cuanto al comparativo entre COVID-19 y otras pandemias que han azotado al mundo en los últimos 100 años, cabe mencionar que el número de un millón de muertos del nuevo coronavirus es mucho mayor al de otros virus recientes, como la gripe A (H1N1) llamada “porcina” que en 2009 causó oficialmente 18.500 decesos, pero menor al de la terrible “gripe española” de hace un siglo.

La gran gripe de 1918-1919, conocida como gripe “española” (causada asimismo por un nuevo virus) fue una hecatombe: en tres “oleadas” causó un total estimado de 50 millones de muertos, según datos publicados al comienzo de los años 2000.