A la, hasta ahora, impensada alianza se llegó a instancias de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), confirmaron este martes todas las partes.

“Ambas partes proponen trabajar coordinadamente, en coordinación y con el apoyo de la OPS, en la búsqueda de recursos financieros que contribuyan al fortalecimiento de las capacidades de respuesta del país” frente al nuevo coronavirus, dice un documento leído en la televisión estatal por el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez.

Más temprano, el equipo de comunicaciones de Guaidó, jefe parlamentario reconocido como presidente encargado de Venezuela por medio centenar de países encabezados por Estados Unidos, informó en un comunicado sobre la firma de un “plan de cooperación técnica para atender la crisis humanitaria del coronavirus”.

El acuerdo, suscrito el lunes en Caracas, establece líneas “prioritarias” en la atención de la pandemia, entre ellas, la detección de casos activos de COVID-19, la vigilancia epidemiológica y el tratamiento oportuno de los contagiados.

Las partes no han confirmado hasta ahora cuál es el monto estimado para el plan y tampoco informaron en qué condiciones se ejecutarían los recursos.

“Hemos conseguido que” la OPS reciba “fondos aprobados para ayuda humanitaria”, indicó, sin embargo, un comunicado del equipo de Guaidó, asegurando que el pacto permite poner dinero para la emergencia “en manos de organismos internacionales” y no del gobierno de Maduro.

Se trata de una “donación aprobada” por la unicameral Asamblea Nacional, único poder en manos de la oposición, según apuntó Guaidó en Twitter después de la alocución de Rodríguez.

Ello no consta en el documento que divulgó el ministro, que acusó al dirigente opositor de intentar “politizar algo que no tiene por qué ser politizado”.

El convenio fue firmado por el ministro de Salud de Maduro, Carlos Alvarado; un delegado médico del Parlamento, Julio Castro; y un representante de la OPS.

Consultada por la AFP, la OPS confirmó el acuerdo, sin dar mayores detalles. “La OPS está tomando medidas para apoyar su implementación”, dijo una vocera del organismo regional con sede en Washington.

“Un paso importante”

Washington celebró el acuerdo “de asociación coordinada” entre delegados de Maduro y Guaidó.

“Es un paso importante, pero solo [una] transición democrática salvará a Venezuela de [una] catástrofe”, dice un mensaje publicado en la cuenta en Twitter de la cerrada embajada de Estados Unidos en Venezuela.

La Casa Blanca ha impuesto sanciones financieras al país caribeño para presionar por la salida del poder de Maduro.

La pandemia encontró a Venezuela sumida en una debacle económica, con hiperinflación y servicios públicos colapsados; crisis que ha causado el éxodo de unos cinco millones de venezolanos desde finales de 2015, según la ONU.

Según cifras oficiales, en Venezuela hay 1.819 contagiados y 18 fallecidos por COVID-19, un balance cuestionado por organizaciones como Human Rights Watch.

Tensiones políticas

El acuerdo se suscribió en medio de una escalada de tensiones, en la que Maduro insinuó el lunes que Guaidó, a quien tachó de “prófugo de la justicia”, está “escondido en una embajada”, aunque sin nombrarlo expresamente.

Guaidó se proclamó presidente interino en enero de 2019, prometiendo desplazar a Maduro, después de que la mayoría opositora legislativa declarara “usurpador” al mandatario acusándole de ser reelecto fraudulentamente.

En el trayecto, al opositor le han abierto múltiples causas judiciales, aunque se desconoce que existe una orden de captura en su contra. Washington ha advertido que arrestarlo sería “el último error” de la “dictadura” de Maduro.

El 25 de mayo, la fiscalía venezolana pidió al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) considerar “organización terrorista” al partido político de Guaidó, Voluntad Popular.

El fiscal general, Tarek William Saab, de línea chavista, vincula a Guaidó y su tolda con una fallida “incursión naval” de “mercenarios” a principios de mayo que dejó decenas de detenidos, entre ellos dos militares retirados estadounidenses imputados por “terrorismo”.

Además, una sentencia del TSJ, de línea oficialista, avaló como presidente del Parlamento a Luis Parra, un diputado opositor rival de Guaidó que en enero se proclamó jefe legislativo, con apoyo del chavismo, en paralelo a la reelección del líder opositor en la Asamblea Nacional. La cámara, poco después, ratificó a Guaidó.