De acuerdo con el diario El Mundo, desde diciembre de 2019, fecha en que se empezaron a ver los primeros casos del nuevo coronavirus, se creó una base de datos internacional que recoge toda y cada una de las variaciones, así sean pequeñas, de este brote.

La identificación de la mutación de su material genético permite hacer un “árbol familiar de cada cepa, lo que ayuda a conocer su procedencia y sus patrones expansivos”. Esa base de datos tiene unas 500 variaciones en alrededor 40 países, explica el mismo medio.

Los científicos de la Universidad de Valencia y la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica (Fisabio) compararon esos primeros genomas identificados de España y los compararon con los encontrados en China.

“El genoma del virus está en continua mutación, y eso es justamente lo que nos permite seguir su trayectoria en los diferentes países y rutas de transmisión”, dijo Fernando González, uno de los investigadores del estudio la Universidad de Valencia.

“La conclusión a la que se ha llegado después del análisis realizado es que, hasta ahora, no se ha encontrado ninguna mutación asociada a una mayor virulencia, letalidad, o a alguna propiedad interesante desde el punto de vista clínico”, agregó el experto en un comunicado difundido por la misma universidad.

El otro resultado importante del estudio es que una de las cepas analizadas está relacionada con las ya identificadas en otros países europeos: Italia, Alemania, Luxemburgo, Francia, Escocia, Países Bajos, finaliza El Mundo.