La política del presidente estadounidense es una forma de “nazismo del siglo XXI” afirmó el editorial de KCNA al denunciar el eslogan “America First” (América Primero) de Trump.
“El principio América Primero apunta a la dominación mundial a través de medios militares, como fue el caso con el concepto de ocupación mundial de Hitler”, dijo la agencia de prensa.
Trump aplica “la política dictatorial de Hitler” tendiente a dividir el mundo en dos categorías “los amigos y los enemigos” para justificar la “supresión” de estos últimos, agregó.
Corea del Norte acostumbra a injuriar a sus enemigos.
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El jueves pasado, Corea del Norte había calificado a Trump de “psicópata” en un contexto de tensión debido a la muerte del estudiante estadounidense Otto Warmbier, repatriado gravemente enfermo a Estados Unidos tras haber estado preso en una cárcel norcoreana.
En 2014, la agencia KCNA había calificado al presidente estadounidense Barack Obama de “bastardo de sangre mezclada” con “apariencia de mono”.
Antes Corea del Norte había comparado a la expresidente surcoreana Park Geun-Hye con una “prostituta” y a Obama con un “proxeneta”.
Pese a estos frecuentes ataques, no es habitual que Corea del Norte compare a sus enemigos con el ‘führer’ alemán.
Una excepción ocurrió cuando el expresidente estadounidense George W. Bush incluyó a Corea del Norte en su “eje del mal”, junto a Irak e Irán.
Pyongyang respondió llamando a Bush “tirano, que deja pequeño a Hitler” y “político imbécil carente de la más elemental moralidad”.
Con AFP
La llegada de Petro a la Casa Blanca
El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.
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