El medio capitalino se refiere a los 450 millones de dólares que el expresidente Barack Obama propuso aportar para que en Colombia se supere el conflicto armado. Sin embargo, la aprobación de esa ayuda económica debe pasar por el Congreso de Estados Unidos, donde muchos críticos están “frustrados” por el retroceso que hubo en cuanto a la producción y tráfico de cocaína en el país.

Esa frustración se da luego del informe publicado por el Departamento de Estado, que indica que el 90 % de la cocaína que  se consume en Estados Unidos proviene de Colombia. El ‘Post’ agrega algunas cifras de aumento del consumo de esa droga en el país del norte, y que se podrían explicar por el mencionado retroceso de Colombia:

  • El número de muertes por sobredosis relacionadas con cocaína en Estados Unidos en 2015 es la más alta desde 2006.
  • La cantidad de jóvenes que admitió haber consumido cocaína aumentó 61 % de 2013 a 2015.
  • 1 de cada 20 adultos con edades entre 18 y 25 años admitió haber usado esa droga en 2015.

Esos datos, sin embargo, se contradicen con los que presenta Paola Ochoa en su columna de este lunes en El Tiempo, donde afirma que la cocaína “ya pasó de moda y está obsoleta en gran parte del planeta”, y cita un informe de la Dea, según el cual ese estupefaciente solo representa el 7 % de la amenaza de las drogas en Norteamérica. También asegura que el consumo de cocaína ha caído casi un 50 % en los últimos 8 años. Por el contrario, el diario estadounidense cita al Departamento de Estado:

Hay preocupantes señales que indican que el uso y la disponibilidad de la cocaína está en aumento en Estados Unidos por primera vez en casi una década”.

Pero en algo sí coinciden Ochoa y el ‘Post’: el consumo de drogas en Estados Unidos se ha centrado en la heroína y otros opiáceos. Según Ochoa, 2.000 personas murieron en Estados Unidos por causa de la cocaína, mientras que otras 25.000 perdieron la vida debido a la heroína y las anfetaminas. El medio estadounidense, sin embargo, afirma que la cocaína está “regresando”.

Finalmente, The Washington Post precisa que la mayoría de la droga colombiana es ingresada a Estados Unidos a través de México, y afirma que pese a la iniciativa del presidente Donald Trump de construir un muro en la frontera, agentes antinarcóticos dicen que las cargas de droga son ingresadas camufladas en carros o en el abdomen de las ‘mulas’ por pasos legales.